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Una empresa semi-tecnológica (80 empleados, ~6M€ de facturación) presentaba sistemas contables fragmentados, con difícil acceso e interpretación de la información financiera clave para el negocio. El uso de A3 Wolters Kluwer limitaba el análisis avanzado, generando cierres lentos (hasta 20 días), falta de integración entre áreas y dificultades para afrontar auditorías con garantías. La compañía había crecido, pero sin una estructura financiera preparada para soportar esa complejidad.
Asimismo, el período medio de cobro a clientes era elevado, lo que generaba frecuentes tensiones de tesorería.
El proyecto se centró en la implantación y parametrización de la herramienta ERP Oracle NetSuite, junto con la migración de la información desde A3 de Wolters Kluwer.
Se observó un nivel insuficiente de profesionalización en el departamento financiero, dada la creciente complejidad del negocio de la compañía, lo cual tuvo que ser abordado. El volumen de facturas vencidas pendientes de cobro, fue otra de las áreas a revisar.
Antes de la implementación, se llevó a cabo un proceso de limpieza y depuración de datos y registros contables, con el fin de garantizar su calidad y correcta adaptación al nuevo sistema. Gracias a una mejor organización de la información y a la automatización de procesos, se logró un flujo de trabajo más ágil, reduciendo fricciones y tiempos en la obtención de la opinión favorable en procesos de las auditorías de cuentas anuales.
Otra de las áreas en las que se centró el trabajo fue en la reestructuración del departamento financiero, con la adecuada distribución de funciones basada en la formación previa y experiencia profesional, junto con la incorporación de nuevos perfiles mediante procesos de selección y contratación.
Respecto al período de cobro a clientes, se establecieron nuevos procedimientos así como políticas comerciales de crédito.
En 12 meses, la compañía redujo el cierre contable de 20 a 7 días, obtuvo visibilidad completa de la rentabilidad por línea de negocio y alcanzó un alto grado de automatización financiera. Como resultado, las auditorías de cuentas anuales fueron más fluidas, mejorando significativamente la calidad de su información financiera y reforzando la confianza de socios e inversores.
Respecto al período medio de cobro a clientes, este se redujo en un 30% tras introducir nuevos procedimientos y políticas de crédito más estrictas. La función financiera pasó a ser un elemento estratégico para la toma de decisiones y el crecimiento sostenible.